Estrategias de ciberseguridad en la era de la transformación digital
abril, 3, 2025
4 minutos de lectura

En un panorama donde el 64% de las empresas latinoamericanas está aumentando su inversión en TI este 2025, combinar eficazmente la ciberseguridad con los procesos de transformación digital se ha vuelto una necesidad estratégica indiscutible. Este aumento en la inversión, dirigido principalmente hacia inteligencia artificial, migración de sistemas, computación en la nube y seguridad, evidencia una mayor conciencia sobre el valor crítico de salvaguardar los activos informáticos mientras las organizaciones avanzan en su camino hacia la modernización tecnológica.
Según el Foro Económico Mundial, los ciberataques se encuentran entre los cinco principales riesgos globales, y se estima que los daños relacionados con la cibercriminalidad alcanzarán los $10.5 billones anuales en 2025, según proyecciones de Cybersecurity Ventures. En este contexto, entender la relación simbiótica entre transformación digital y ciberseguridad no es solo una ventaja competitiva, sino una necesidad existencial para las organizaciones modernas.
Las tecnologías enfrentan diversas amenazas, necesitando estrategias proactivas para disminuir riesgos e impactos. La información es uno de los activos más valiosos a proteger, pero desgraciadamente, la seguridad de la información no siempre se tiene suficientemente en cuenta de manera preventiva. Es habitual que solo se eche en falta cuando se produce algún incidente que causa daños irreparables, tanto materiales como de reputación, que se traducen en pérdidas económicas o de credibilidad.
La necesidad de que los procesos de transformación digital vayan acompañados de decisiones en materia de ciberseguridad es indiscutible. A mayor dependencia de las tecnologías, mayores son los riesgos, y más autoexigentes deben ser las empresas con las medidas de ciberseguridad. De otro modo, no solo los activos de información estarán amenazados, el propio negocio estará en riesgo.
Para LATAM, el rezago en la adopción y desarrollo de tecnología plantea una amenaza directa al desarrollo económico y la seguridad de la región. La falta de inversión en I+D y las débiles políticas de innovación han colocado a muchos países en desventaja frente a las potencias tecnológicas. La incapacidad de integrar plenamente tecnologías como el big data, la inteligencia artificial o la automatización avanzada no solo limita la competitividad industrial, sino que también aumenta la vulnerabilidad de estos países a ataques cibernéticos y militares.
El documento titulado “¿Salto tecnológico o retraso tecnológico?: la lucha de América Latina por mantenerse al día con las tecnologías emergentes” presenta recomendaciones clave para cerrar la brecha tecnológica en LATAM. Estas recomendaciones se centran en iniciativas estratégicas que fomentan la innovación, mejoran la infraestructura y promueven la colaboración multisectorial. Entre las principales acciones sugeridas se encuentran:
- Invertir en investigación y desarrollo.
- Mejorar la educación STEM.
- Construir una infraestructura digital sólida.
- Crear centros de innovación y clusters tecnológicos.
- Establecer marcos regulatorios para apoyar la innovación.
- Modernizar las capacidades de ciberseguridad para infraestructura crítica.
- Desarrollar experiencia para contrarrestar ciberamenazas.
- Fomentar la cooperación internacional.
El futuro de la transformación digital y la ciberseguridad apunta hacia una convergencia completa, donde ambas disciplinas se fusionan en un enfoque holístico de resiliencia digital. Este futuro se caracterizará por:
- Equipos integrados: Desaparición gradual de las barreras entre equipos de desarrollo, operaciones y seguridad.
- Plataformas unificadas: Soluciones que combinen funcionalidades de desarrollo, implementación y seguridad en un solo ecosistema.
- Seguridad adaptativa: Sistemas de protección que evolucionen continuamente en respuesta a nuevas amenazas y cambios en el entorno empresarial.
Batuta centraliza la gestión y el control de la infraestructura de TI y tecnologías de ciberseguridad de las organizaciones, permitiendo que se cumplan estas tres condiciones. De esta manera, aporta claridad y control, permitiendo la transformación de una estrategia de seguridad reactiva a una proactiva.
Integrar estrategias de ciberseguridad en proyectos de transformación digital no solo protege a las empresas contra amenazas cibernéticas, sino que también facilita un progreso continuo y seguro hacia el futuro digital. En América Latina, donde la digitalización está en pleno auge, es crucial que las empresas adopten estas mejores prácticas para mantenerse competitivas y seguras en el panorama global. En última instancia, el camino hacia el futuro digital no es lineal ni predecible, pero una cosa es cierta: la transformación digital y la ciberseguridad deben caminar de la mano para enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que el mañana nos depara.
